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Fuerzas Especiales Britanicas. El S.A.S

08 Jun

Con la creación del SAS en el año 1941 por David Stirling, se marca el punto de partida en lo referente a Fuerzas Especiales, y no solo en la creación de estos grupos, sino en su composición y actuación. Un grupo que ha servido de base en la formación de los grupos de Operaciones Especiales del resto del mundo. Tomando de base este hecho voy a intentar hacer un pequeño recorrido por esta emblemática unidad referencia mundial para el resto de las Fuerzas Especiales.


La creación del SAS se remonta al año 1940 cuando la Layforce, una brigada de comandos británicos, fue enviada al norte de África con la misión de realizar incursiones contra las tropas italianas, pero a mediados de 1941 la Layforce quedo prácticamente destrozada y fue obligada a disolverse. Sus técnicas y forma operativa no eran correctas y esto lo pagaron a un alto precio.

Stirling, integrante de la Layforce con el Comando nº 8, comenzó a idear otros modos de organizar las incursiones de comandos. Después de un accidente de paracaídas paso 2 meses en un hospital en Alejandría, allí es donde tuvo el tiempo para pensar en la nueva forma de actuación y organización de los comandos.

David Stirling tenía clara las funciones que debía de desarrollar el nuevo grupo que tenia en mente crear:

En primer lugar hacer incursiones profundas detrás de las líneas enemigas, atacando los centros nerviosos de los cuarteles generales, los aeródromos, las líneas de suministro etc.; y en segundo lugar para montar una actividad estratégica sostenida desde bases secretas en terreno hostil, y si se presenta la oportunidad, reclutar, instruir, armar y coordinar a las guerrillas locales.

Además, estas misiones debían de desarrollarse en grupos muy pequeños, 4 o 5 hombres. Stirling tenía el convencimientode que con 100 hombres altamente preparados, en grupos de 4 o 5 hombres más el pequeño apoyo necesario, serían capaces de atacar 20 objetivos simultáneamente, creando un pequeño infierno en las líneas de abastecimiento, cuarteles y aeródromos enemigos.

Y también sostuvo que para realizar sus misiones no podía tratar con toda una cadena de mando del ejército. Dejó claro con una gran determinación que él seria directamente responsable ante el comandante en jefe. Esta visión clarividente de Stirling es hoy por hoy la base de las Fuerzas Especiales y se la supo transmitir muy bien al General Sir Claude Auchinlek, que en julio de 1941 era comandante en jefe para Oriente Medio.

Por aquel entonces Auchinlek estaba ultimando la Operación Crusader y las tropas de Rommel estaban siendo empujadas hacia la frontera Egipcia. Cualquier idea para conseguir su objetivo era bienvenida y a Stirling, un hombre que desprendía entusiasmo, seguridad, valentía y determinación, le costó poco trabajo convencerle. Además Stirling le presentó un plan diseñado para tomar los aeródromos de Tmimi y Gazala, enmarcado en la ofensiva ideada por Auchinlek.

Ante tal convencimiento el General autorizó a Stirling la creación de una nueva unidad. Así nació el SAS. El nombre de SAS o Special Air Service, fue pura casualidad. Con intención de confundir a los servicios secretos alemanes y ante la noticia de la creación de un nuevo grupo que estaba capacitado para operaciones con paracaídas, el General de Brigada Dudley Clarke persuadió a Stirling que el grupo fuera denominado destacamento L, Brigada del Special Air Service.

Stirling reclutó inmediatamente a antiguos compañeros de la Layforce, consiguiendo crear un pequeño grupo de 60 hombres. Creó un campamento en Kabrit a unos 160 Km. al sur de El Cairo y allí fue donde inició un duro programa de entrenamiento para sus hombres, ya de por si bien formados y entrenados.

Largas caminatas por el desierto con pesadas cargas, entrenamiento físico intenso, entrenamiento con armas, especialización… Stirling obligó a que cada integrante de los grupos de 4 hombres estuviesen especializados en una materia en concreto; navegación, comunicaciones, explosivos o armas. No aceptaba quejas ni indisciplina, no tenía tiempo para razonamientos ni explicaciones, cualquier hombre que considerada no cualificado, tanto mental, física o técnicamente era devuelto a sus unidades de origen.

Por desgracia, su incursión en paracaídas sobre los aeródromos de Tmimi y Gazala el 16 de noviembre de 1941 fue un verdadero desastre, pero valió para analizar y sacar conclusiones, y sobre todo para crear una unión operativa entre el SAS y el LRDG (Long Range Deset Group) de David Lloyd Owen. A partir de ese momento los éxitos de Stirling fueron contínuos. Empezaron a llegar nuevos reclutas, incorporándose paracaidistas franceses y belgas.

Un año después el grupo de Stirling había aumentado al tamaño de un regimiento y rebautizado 1º SAS, mientras que al hermano de Stirling, William, se le autorizó a crear otro regimiento con hombres del 62 Commando, llamado 2º SAS. El Coronel David Stirling fue capturado en Túnez en enero de 1943 y después de varios intentos de fuga terminó la guerra en el castillo de Colditz, pero la leyenda ya se había creado tras sus innumerables éxitos.

 
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Publicado por en 8 junio, 2012 en trasfondo

 

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